lunes, 6 de abril de 2015

Reflexiones urbanas

La mañana del jueves, después de una timba brava, salimos a caminar por las calles de la Victoria. "Quisiera regresar", me dice gritando. "Volvemos la próxima semana, viene La Constelación". "No pasa nada... ¿sabes por qué me gusta esto?". "¿Porque eres un enfermo desquisiado?". "Exactamente: no me gusta estar cuerdo y vivir tranquilo sin timba".