miércoles, 20 de julio de 2016

Ni una menos

Vivimos en una sociedad opresora, que no imparte justicia y que -por el contrario- depende de la decisión de quienes financian a nuestras autoridades. En las últimas semanas, la sentencia de dos casos de intento de feminicidio han remecido a nuestro país: los de Lady Guillen y Cindy Arlette Contreras. Nos han dejado con el corazón en la mano y con la impotencia en los labios tras los dictámenes que más parecen una burla que un intento de justicia. Dicen que no hay pruebas para condenarlos, cuando hay dos videos que circulan por internet evidenciando lo contrario. ¿Qué pasa por la cabeza de estos jueces? ¿Cómo pueden tener tanto descaro?
Ante estas situaciones, la indignación de miles de mujeres y hombres no se hizo esperar. Las redes sociales permitieron la movilización y organización de una marcha programada para el 13 de agosto. El evento se vio influenciado por estos casos mediáticos, pero lo que realmente refleja son todas esas voces silenciadas de mujeres y hombres que por temor no quisieron hablar ante el intento o realización de un acto de violencia. ¿Te silbaron?, ¿te tocaron?, ¿te agredieron?, ¿te violaron? Eso es violencia, no importa de qué género que seas, eso es violencia y trasgrede la sexualidad. Es tiempo de que dejemos de callar, y evidenciamos que esta situación radica en una explicación machista que nos coloca en una situación de vulnerabilidad. "Que por qué te vistes así", "que tú lo provocas", son las frases que solemos escuchar, pero ¿cuándo la víctima se convirtió en la culpable de su agresión? Esta marcha tiene que servir para generar conciencia de que no estamos solas, de que todas hemos pasado por esta situación decepcionante y que unidas y unidos podemos salir adelante. Este 13 de agosto marchamos por todas las agresiones silenciadas, por las sentencias denegadas y por que finalmente se escuche nuestra voz. No necesitamos silbidos, necesitamos poder sentirnos seguras y no humilladas en nuestras casas, centros laborales, escuelas, universidades o cada vez que caminamos por las calles. #NiUnaMenos