lunes, 2 de noviembre de 2020

Lo que necesito de ti

Han pasado ocho meses desde que la pandemia nos impuso este distanciamiento; sin embargo, algunas semanas antes de que toda la crisis comenzara, tú ya habías decidido desaparecer. Era evidente que intentabas evitar a la chica que te tiraste en una de tus borracheras. No es un queja, todo fue con consentimiento, solo quiero que sepas que lo noté, me di cuenta de que no querías verme. Lo que no me queda claro es lo que vino después: esa actitud condescendiente, esa preocupación por cómo me siento y las cosas que hago. No lo entiendo y tampoco me atrevo a preguntarte qué es lo que pasa por tu mente cuando me dices algo reconfortante o me brindas tu ayuda para cuestiones que no conciernen a nuestra relación contractual y después me dejas en el aire.

Yo no puedo entenderte. No puedo comprender tus silencios ni lo que ocultas tras tus gestos. Yo necesito acciones performartivas. Necesito que te lances hacia mí como aquella vez que mientras yo te contaba como era un día típico como ciclista por la avenida Angamos, me cogiste la cara y me inundaste de todo tu aliento. Mi respuesta siempre será asertiva, mientras tú intentes algo concreto.


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