lunes, 25 de marzo de 2019

Querernos bien


Hagamos las cosas bien, como sabemos que deben hacerse.
Y no me refiero a que me saques de casa vestida de blanco,
Ni que pagues todos los libros que quiero leer
Ni las papas fritas que muera por comer.
Me refiero a que si vamos a querernos hay que hacerlo bien.
Levitando en el silencio, echados en tu cama,
Mientras entrecruzamos las piernas y hago el intento de ver sin lentes.
Eso es querer.
No cuando te digo que no me hables más
Y realmente no me hablas.
Ni cuando me dices que necesitas tiempo
Y realmente te lo doy.
Nada de eso es querer.
Carajo, 
¿por qué no podemos querernos bien?


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sábado, 2 de marzo de 2019

Cuando éramos hermanas - Sheila Kohler

Son muy pocos los libros en los que podemos descubrir las motivaciones que tuvo una autora para comenzar a escribir la historia que tenemos frente a nuestros ojos. Si bien el proceso de escritura es un acto creativo, también es un acto muy personal en el que a través de la ficción se cuenta una historia que está compuesta por muchos recuerdos transformados en nuevos escenarios y personajes. Este es el caso de Sheila Kohler y su último libro "Cuando éramos hermanas" en el que nos relata una historia muy íntima y familiar: el feminicidio de su hermana  mayor Maxine.

A lo largo de las páginas, Sheila Kohler deja muy en claro que el feminicidio de su hermana es un tema que ha estado presente en muchas de sus creaciones, ya sea a través de metáforas literarias o representaciones inspiradas en Maxine. La figura de su hermana ha sido una constante, pero no es hasta esta publicación en que Sheila la toma como eje central. En esta narración no solo nos contará lo que pasó con Maxine, sino también cómo fue su proceso de escritura y cómo esto le permitió sanar y cerrar el dolor que, por mucho tiempo, albergó en su interior. En este sentido, nos encontramos frente a un caso en donde la escritura ha tenido un efecto curativo y es por eso mismo que este libro trasciende a su contenido porque lo que más importa es la forma en cómo se ha planteado.

La narración que encontramos destaca por tener un estilo de diario personal, en el que también se incluyen fotografías personales de la misma autora. Pero lo que yo más destaco son los temas vinculados a la sociedad africana del siglo XX en la que crecieron estas hermanas. Las relaciones sociales entre las familias de clase alta y el rol de la mujer sudafricana blanca en medio de una sociedad regida por el Apartheid son temas fundamentales para poder comprender el desarrollo de la historia. En este sentido, tal como lo ha planteado Sheila, lo que le sucedió a Maxine es el reflejo de su época. Una época  en donde la mujer es criada desde pequeña para el matrimonio y la crianza de sus hijos; en donde hay un desconocimiento absoluto frente al sexo y una sumisión extrema hacia el marido. Es por eso que en el momento en que Maxine vaya en contra de estos ideales, su luz se verá apagada por las manos de su esposo, Carl.

Este libro me ha parecido una joya literaria, no solo por su calidad narrativa -que destaca por tener un lenguaje simple y cercano al lector-, sino también porque ha abordado un tema tan controversial y contemporáneo como los son los feminicidios. El hecho que narra Sheila Kohler ocurrió hace treinta y cinco años y vemos que nada ha cambiado. Por las mismas razones que Maxine murió, muchas mujeres se siguen yendo dejando a hijos sin madre y hermanas sin sus otras mitades. El hecho de haber abordado este tema desde el punto de vista literario y, sobre todo, personal convierte a este libro en un claro ejemplo de crítica social válido desde los ojos de una hermana que lo único que quiere es comprender por qué tuvo su hermana se convirtió en una víctima más.