martes, 7 de abril de 2015

Entre huevones que se comprenden...

Hay que aceptar que, a veces, la noche, la tristeza y la sobriedad, te incitan a escribir cualquier huevada. Quizá si estuviera un poco ebria me saldrían mejor las cosas; es decir podría escribir mejores huevadas, pero no siempre se puede estar así, ¡rayos! La única solución es hacerse el huevón; así es, dentro de tanto intelectual, hacerte el huevón, el que no sabes ni mierda resulta mucho más productivo que estar imaginando una respuesta a una de aquellas preguntas rebuscadas. Un simple " no sé y qué chucha" siempre será la mejor respuesta.







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