Hay que aceptar que, a veces, la noche, la tristeza y la sobriedad, te incitan a escribir cualquier huevada. Quizá si estuviera un poco ebria me saldrían mejor las cosas; es decir podría escribir mejores huevadas, pero no siempre se puede estar así, ¡rayos! La única solución es hacerse el huevón; así es, dentro de tanto intelectual, hacerte el huevón, el que no sabes ni mierda resulta mucho más productivo que estar imaginando una respuesta a una de aquellas preguntas rebuscadas. Un simple " no sé y qué chucha" siempre será la mejor respuesta.
About me
Popular Posts
-
Después de incendiar la pradera y revelar algunos secretos, por fin pude dormir tranquila después de dos largos meses. Debo confesar que fue...
-
Querido Alfredo: Regalar un libro no es una tarea fácil. Muchas veces corres el riesgo de interponer tus propios gustos literarios sobre los...
-
Andrés Caicedo es una genialidad que sobrevive bajo la sombra de longevos autores colombianos. Sus 25 años de existencia no fueron suficien...
-
Por las mañanas al despertar, Emilia reposaba su mirada sobre el librero que tenía frente a su cama. Seguía en línea horizontal la contin...
-
Te escribo desde un lugar muy bonito, es un convento carmelita en Guadalajara. Estoy aquí rodeada de religiosas que profesan un amor inmen...
SÍGUEME EN Goodreads
Leyendo
El idiota








