martes, 31 de marzo de 2015

the way

El enfrentamiento entre el pasado y el presente me consume, me abstrae y me desespera. Me pierdo en el camino que tengo que seguir porque aun no he decidido por donde hacerlo, me encuentro justo en el inicio de la bifurcacion. El hombre de linda sonrisa, me mira desde lejos y me grita, "Aca hay espacio para ti, ven mi amor" mientras sus ojos me imploran que vaya con el, mi corazon se pregunta si en verdad esta sucediendo esto: ¿no sera un sueño? ¿no estare equivocada? Entonces, el mira detras de mi y se detiene, se queda pensando y dice "Creo que aun tienes que solucionar algo". Solo atine a decirle: "Estoy en eso, no desesperes" se fue con su vigorosidad a recorrer otros corazones, a declar su amor en todas partes, pero jurandome que su lealtad hacia mi sera inquebrantable. "Chau amiguita", se escucha a lo lejos, mientras danza en el aire.

domingo, 22 de marzo de 2015

The journey

En un par de meses partiré de Lima a donde me llevé el camino y los pocos billetes que tendré en mi bolsillo. Esta es una pequeña introducción a lo que vendrá después para el blog. Me largo de la zona de confort quiero conocer el país, quiero poder mirar a una campesina y mimetizarme con ella, quiero dejar a los conservadores intolerantes de Lima y quiero conocer a los mineros que arriesgan su vida en el interior. No quiero un viaje de placer, quiero un viaje real. Amigos, el país se está muriendo porque todos prefieren sacarse fotos en el Caribe, porque ninguno quiere dormir en un pellejo de vaca al ras del suelo. Nadie quiere aceptar aún que hay gente viviendo en el interior de este país tercermundista. Nadie.

Suffering

La miro desde lejos porque ahora me da miedo estar cerca de ella. Ya no es más mía, ya no puedo tomarla de la cintura y envolverla entre mis brazos, ya ni si quiera puedo sentir su olor cinco pasos más allá. Toda la magia se ha ido de mi siguiéndola a ella, me ha robado la vida y no sé cómo puede estar tranquila con eso. A veces quisiera mirarla y decirle: "Desgraciada, hija de puta ojalá sientas todo lo que me estás haciendo sufrir" Entonces imagino sus ojos llorosos y comprendo que nunca fue su intención; así como tampoco la mía el querer odiarla. Camino por el parque y veo a gente besándose, a niños que se toman la mano, a perros montándose, a una prostituta en la esquina, a dos ancianos caminando lento y todo me recuerda a ella: ¿por qué es tan difícil olvidarla?