El desencanto de las Letras
Este es mi último semestre en la Facultad. Así que decidí buscar un empleo algo más digno para un egresado. Estuve más de 1 hora navegando en la internet, revisando páginas que ofrecen anuncios de campo laboral. Me dije, vamos a intentarlo, sin recordar que hacerlo es como buscar una aguja en un pajar. Es difícil para aquellos que estudiamos una carrera de Letras, pero no pueden decir que al menos no lo intentamos. Me creé una cuenta, rellené todos mis datos, adjunté mi escueto CV y me sumergí en la búsqueda. Comencé insertando la palabra "historia", no salió nada en ninguna de las cuatro páginas que estaba revisando. Intenté luego con periodismo/ prensa, salieron dos y ninguna era relacionada a publicar notas en algún periódico, sino más que nada una cuestión audiovisual. Luego escribí letras/ redacción /redactor. El resultado fue penoso, solo encontré una "oportunidad laboral" en una Editorial, cuyo requerimiento era una persona que redactara notas de prensa. Entonces me pregunté si debería comenzar a preocuparme porque no había nada para los deseosos de publicar algún escrito. Me respondí que no, que quizá estaba buscando en el lugar equivocado, porque ¡vamos! esas páginas capitalistas, asociadas a empresas capitalistas buscan gente que haya estudiado una carrera capitalista. ¡Pero qué concha!, me dije, debe haber otro lugar en donde buscar. Solo ahí caí en cuenta que ese lugar son más bien puertas que tocar, pies que besar o flores que regalar. Un oficio de Letras no lo vas a encontrar en esas páginas de empleo, lo más probable es que se encuentre allá en la oficina de algún profesor que necesita un ayudante de investigación; o en el de un escritor que necesita que le hagas la corrección de estilo o de un periodista que te pide ayuda para redactar notas de prensa. ¿Ahí están nuestras oportunidades laborales, amigos? ¿Deberíamos comenzar a preocuparnos ahora?









