La Fierecilla domada es una de las comedias más conocidas y traducidas de William Shakespeare. Tiene la característica de ser "una obra dentro de otra" en la que los personajes interactuan superando las barreras de los "metaescenarios". En lo personal, me ha gustado mucho, aunque claro, hay que tener cuidado al leerla porque probablemente muchas de las ideas que se desarrollan son totalmente distintas a las de esta época y no nos podrían gustar. De hecho eso me paso a mí con una de los personajes principales, pensé que podría ser mi heroína, pero terminando decepcionándome un poco.Como datos generales, esta comedia fue publicada en 1623; no obstante, en su momento, el argumento no significó una gran proeza, pues el personaje de mujer indómita ya había sido trabajado previamente por otros autores. Los personajes desarrollados por Shakespeare son estereotipos de las distintas clases sociales que convergen en esta comedia, como los criados, los mercaderes, las mujeres, entre otros. Los temas más resaltantes están relacionados hacia el rol de la mujer: las actitudes que tienen los varones hacia ellas -no me atrevería a decir misoginia- y las capacidades de estas para tomar sus propias decisiones (ya sea acerca del matrimonio, lo que quieren estudiar, etc.). En este sentido, esta obra resulta un interesante caso para comprender las relaciones personales (basada en las jerarquías sociales) entre los personajes, ya sea en la relación padre - hijas; amo - criado o, esposo - esposa. A lo largo de la obra veremos que estas jerarquías son un factor determinante para el devenir de las mujeres: Catalina y Blanca quienes son hijas y futuras esposas y constantemente deben depender de un hombre que ante un intento de querer cambiar esta condición se imponen bajo una figura de dominio y control.
Ahora bien, la "Fierecilla domada" es una historia que está siendo contada dentro de otra. Es parte de una broma que le hacen a uno de los personajes, que al quedarse desmayado de ebriedad es encontrado por un Mercader. Este decide hacerle creer que es rico y que había despertado después de mucho tiempo producto de una enfermedad. Para celebrar su "mejoría" es que unos cómicos representan esta graciosa historia.
La historia transcurre en Padua y tiene como protagonistas a Catalina y Blanca Minola, hijas del rico mercader Bautista Minola. La primera de ellas es de un carácter alterado e incendiario y la segunda, es tranquila y noble, podría decirse que hasta sumisa . Blanca Minola es una chica simpática a quien no le faltan pretendientes para contraer matrimonio. No obstante, el padre se niega a darla en matrimonio hasta que su hija mayor, Kate se case primero (lo cual es muy difícil -recuerden- por el carácter mal humorado que esta tiene). Entonces, aquí viene lo "divertido" el reto de los pretendientes de Blanca es conseguirle un pretendiente a Kate. La búsqueda no resulta tan díficil porque aparece Petrucho, casi como caído del cielo, quien es un noble de Verona a quien lo único que le interesa es incrementar su fortuna, así que no duda ni un segundo en casarse con la indomable Kate.
Me interesa detenerme en los cambios que va teniendo la actitud de Kate a lo largo de la comedia. Esta pasa de ser una mujer, grosera, violenta (en algún momento golpea a uno de sus maestros) a ser una mujer sumisa y creo que esto es lo que me decepcionó de la obra. Comprendo que debemos situarnos en un contexto totalmente diferente en el que la voz de la mujer todavía es oprimida y aunque el mismo título es sugerente al referir a una fierecilla domada, no esperaba que el carácter y esencia de Kate cambiarán radicalmente. Me da la impresión que es casi otro personaje cuando se casa con Petrucho.
Para entrar más en detalle vamos a analizar dos expresiones de Kate antes y después de casarse con Petrucho. Antes de casarse, Kate rehuía al matrimonio y a los pretendientes "A fe mía, caballero no tenéis motivos para tener miedo. Yo sé que no estáis a mitad de camino del corazón de Catalina, pero si hubieseis ya llegado, no dudéis que su primer cuidado sería peinar vuestra cabezota con un taburete de tres pies, y pintaros la cara y trataros como a un bufón (p. 73, Edición Edaf). En otros pasajes, Kate discute a menudo con su padre y hermana por su carácter grosero el cual es contrastado constantemente con el de su hermana Blanca. Después de casarse, Kate hace una especie de "auto reflexión" sobre su carácter indómito y admite que no es el correcto: "Una mujer enfurecida es como una fuente turbia, fangosa, desagradable a la vista, espesa, sin belleza alguna. Mientras se halla en tal estado, nadie, por sediento que esté, se dignará sorberla o beber una sola gota. Tu esposo es tu señor, tu vida, tu guardián, tu jefe, tu soberano. (...) Me averguenza ver que las mujeres son tan simples que declaran la guerra, cuando deberían pedir la paz de rodillas; y ver que aspiran al mando, a la supremacía y al imperio cuando están obligadas a servir, amar y obedecer". (p. 163, edición Edaf).
Encuentra la video reseña aquí :)








