miércoles, 4 de marzo de 2026

Una niña

 

En su hora de almuerzo, Marilyn fue al centro comercial. Mientras caminaba hacia la tienda por departamento recordaba su lista de compras: perfume, cartera y unas sandalias con taquitos. Caminó entre los exhibidores para buscar primero la sección de perfumes. Atravesó la sección de pijamas, la de ropa interior, la de pantalones y, finalmente, la de ropa infantil. No tardó en darse cuenta de que estaba en el piso equivocado, pero aún así estuvo dispuesta a dar una vuelta por ahí. «¿Quién le pone esa ropa horrible a sus hijas?» pensó mientras dejaba en su lugar un conjunto verde chillón. Luego, del exhibidor de al lado, sacó un overall jean claro que tenía estampadas florecitas de colores a lo largo de las piernas.

—A esto me refiero. Esto sí se lo pondría a mi hija.
—Ese también lo tenemos en color turquesa. ¿Le muestro? —dijo la encargada.
— A ver.
—¿Cuántos años tiene su niña?

Marilyn se quedó pensando. No tenía una niña, ni siquiera una sobrina que pudiera caber dentro de esa pequeña prenda.

—Dos años y medio —respondió.
—Debe ser talla dos, pero mejor le sacó talla tres. Ya sabe, las niñas crecen rápido. Si le saco de su talla, en un mes no le va a quedar.
—Talla tres está bien.

La encargada se metió al almacén y Marilyn se quedó viendo la ropa para niñas como si fuera otra mamá más. Los exhibidores estaban ordenados por edades. Desde donde estaba parada hacia su derecha estaban las prendas para niñas mayores; hacia su izquierda, las prendas para bebés. Marilyn caminó hacia la izquierda. Vio unos mamelucos de color pastel, unos pantaloncitos diminutos y una polera que decía I love my dad «¿Y las mamás? ¿Por qué no ponen I love my mom?» pensó renegando. 

—Aquí está —dijo la encargada mostrando el nuevo overall.
—Mmmm me gustó más el otro.
—¿En serio? Este lo llevan más.
—¿Y por qué no estaba en el exhibidor?
—Recién nos han traído la reposición.
—Ahhhh. Mira, no está feo, pero no es el estilo que estoy buscando.
—¿Y cómo qué está buscando?
—Algo con más personalidad.
—Pero es una niña de dos años.
—A esa edad se comienza a forjar la personalidad. Además mira, este color turquesa es muy de señora. ¿No te parece? En cambio el jean con las florecitas le da un toquecito especial.
—¿Entonces le alisto el overall en jean talla cuatro? ¿Es para una ocasión especial? Si quiere le puedo mostrar una chompita que le haga juego.
—No, no. Es solo para cuando tengamos que salir.

*Por terminar*




—Algo con más personalidad, pero no te preocupes. Yo me quedo viendo.
—Si necesita ayuda. Estoy por aquí.


*Por terminar*