Esta vez, la noche no será más azulada que ayer. Sé que no volveré a formar las mismas figuras con estas estrellas. Simplemente, la noche estará aparentement igual. Somos pocos quienes la vemos diferente y son muchos los que se dicen ¡qué noche más bella! Me detendré solo un momento a sentir como el sonido del brillo de la luna retumba en mis oídos. No, no es mi imagiación. Ya se los dije: somos pocos.
About me
Popular Posts
-
Después de incendiar la pradera y revelar algunos secretos, por fin pude dormir tranquila después de dos largos meses. Debo confesar que fue...
-
Querido Alfredo: Regalar un libro no es una tarea fácil. Muchas veces corres el riesgo de interponer tus propios gustos literarios sobre los...
-
Andrés Caicedo es una genialidad que sobrevive bajo la sombra de longevos autores colombianos. Sus 25 años de existencia no fueron suficien...
-
Por las mañanas al despertar, Emilia reposaba su mirada sobre el librero que tenía frente a su cama. Seguía en línea horizontal la contin...
-
Te escribo desde un lugar muy bonito, es un convento carmelita en Guadalajara. Estoy aquí rodeada de religiosas que profesan un amor inmen...
SÍGUEME EN Goodreads
Leyendo
El idiota








