Mirando aquello ojos apagados, llenos de inseguridad y de miedo, le pregunté:
- ¿Algún día podrás regalarme flores?, ¿algún día podrás besarme en público?, ¿algún día nos tomaremos fotos juntos?, ¿algún día me cantarás una canción?, ¿algún día pedirás complicidad para sorprenderme? ¿algún día lo harás?
- No.
- Entonces, ¿qué me ofrecerás?
- Solo verdadero amor.
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