domingo, 30 de marzo de 2014

La excusa perfecta

- ¿Por qué llevas esos libros?
- Hay muchas cosas interesantes en ellos, ¿quieres que te preste uno...?
- No sé leer.
-¿ Por qué?
- Nunca me interesó.
- ¿Te interesa ahora?
- Me interesa porque los traes tú. Tú me interesas.
- Es suficiente para comenzar...
- Pero cuando no estés dejarán de interesarme y, sin embargo, quiero que me siga interesando porque a ti te interesan...
- Entonces, no tiene sentido que te los de: no podré estar siempre contigo y tampoco sabes leer.
- Sí, pero si me los dejas, me harán acordar a ti y me seguirán interesando. Sí, dámelos.
- Creo que tu interés se desvió..
- Probablemente, pero seguirás interesándome mientras los tenga conmigo.